Podemos hacer que nuestro hogar sea sostenible con acciones continuas de consumo responsable, pero será mucho más provechoso que planifiquemos medidas en el momento de su construcción o a la hora de realizar una gran reforma en la vivienda. Estos son por orden de prioridad los 4 objetivos a perseguir:
1.- Eficiencia en consumo de recursos, energía y agua principalmente. Debemos enfocarnos en usar materiales aislantes, diseñar de forma inteligente los elementos de frio y calor, implementar adecuadamente la iluminación utilizando lámparas de bajo consumo y utilizar reductores de caudal en todos los grifos y duchas.
2.- Fuentes de energía alternativa. Hay tres alternativas: energía solar mediante placas solares, eólica mediante pequeños molinos y geotérmica mediante tubos (colectores) que se entierran en el suelo para intercambio de frio y calor. Lo más idóneo para nuestro hogar dependerá de su situación geográfica y características del entorno y deberemos pedir opinión a expertos objetivos.
3.- Buena calidad del aire. Esta medida está enfocada a la salud de los inquilinos. Se trata de construir viviendas sin escapes de aire y luego ventilar de forma controlada y correcta. De esta forma controlaremos humedad, presión, control de alergias y eliminación de tóxicos.
4.- Jardín ecológico. Su principal objetivo será la reducción del consumo de agua, pero también el proporcionar cobijo a la fauna autóctona y usar productos respetuosos con el medioambiente.
Hay muchas otras medidas que mejoran la sostenibilidad de nuestro hogar, como diseñar bien la colocación de los cubos de reciclaje, usar recipiente reutilizables, productos de limpieza ecológicos, etc. Para más información sobre el tema pueden acceder al artículo “Planificando un hogar sostenible“.